La dracunculiasis es una parasitosis en la cual los gusanos, con una talla media de un metro de largo y el grosor de un hilo de coser, se alojan en el individuo infectado y migran luego por todo el cuerpo para emerger finalmente por las extremidades del infectado. La infección se hace por ingestión de agua contaminada, tanto procedente de estanques como de afloramientos superficiales. Así pues, en las enfermedades con base en el agua los causantes son organismos acuáticos que pasan parte de su ciclo vital en el agua y otra como parásitos de animales. Estos organismos pueden prosperar tanto en aguas contaminadas como no contaminadas.